Termina el invierno, termina un periodo de gestación: difícil, intenso, productivo. Que de algún modo marcará un antes y un después. Todos los años se aprende, todos los días se aprende. Pero hay periodos especiales. Qué duro el último trecho, cuando el parto es inminente. Ahora, con un pie en el despertar. Con las conclusiones en la punta de la lengua. Con palabras de otros, pero que no son suficientes, que nunca son lo mismo. Con los contenidos flotando, buscando su forma precisa...
4 comentarios
Escribe un comentario
« Falso Dilema | Inicio | ITACA »
Del último invierno, nacieron miles de incógnitas
Cuanto más nos acercamos al fin de una etapa más angustiados nos sentimos; pero la vida está hecha de ciclos, de estaciones que se repiten, se siguen y completan. Somos cambio, en la inercia está la muerte... y normalmente todo acaba encajando, puede que no como nos gustaría, pero sí como debe ser...
Estoy justo saliendo de mi estado de invernación...
Sònia
Leo tu post justamente cuando intento alcanzar el final de una etapa agotadora.
Todos los días se aprende pero a veces prefiero la calma, una gran pausa aunque con ausencia de aprendizaje.
un abrazo