El olor a café impregnará mi mañana.

Abriré las ventanas al sol y a la brisa.

Entre miel y almendras me bañaré.

Cocinaré con ajo, curry y pimentón.

Del balcón colgaré una hamaca.

En tardes de lluvia beberé leche con canela.

Por la noche vino y nueces.

Vestiré ropa de algodón, los pies siempre descalzos.

Plantaré un limonero y un naranjo, y flores, y cactus.

Entre palabras y melodías, soñaré sólo lo que tengo.

Al volver de alta mar, extenderé mi red en el suelo. Con perseverancia y paciencia desharé cada nudo. Y mañana volveré a enredar, a extender y a arreglar.