El olor a café impregnará mi mañana.
Abriré las ventanas al sol y a la brisa.
Entre miel y almendras me bañaré.
Cocinaré con ajo, curry y pimentón.
Del balcón colgaré una hamaca.
En tardes de lluvia beberé leche con canela.
Por la noche vino y nueces.
Vestiré ropa de algodón, los pies siempre descalzos.
Plantaré un limonero y un naranjo, y flores, y cactus.
Entre palabras y melodías, soñaré sólo lo que tengo.
Al volver de alta mar, extenderé mi red en el suelo. Con perseverancia y paciencia desharé cada nudo. Y mañana volveré a enredar, a extender y a arreglar.
Dónde hay que apuntarse ?, resérvame plaza !!
Que placer pensar en una vida así en medio de los tiempos que corren!
El placer del día a día, en ocasiones mas intenso que cualquier alegria...Noc_
Ah, Master, qué buena imagen de tu instante. Mi respeto y admiración a estas letras
Soñar es arte.
soñar lo que tienes es saber soñar.
besos
y yo pongo el pan con mantequilla
...
iupi!
La imagen de la red... no me salen palabras ... sólo me quedo quieta en la perseverancia y la paciencia, para deshacer los nudos propios... y las mañanas, de los mañanas, que imagino en el presente, para enredar, extender y arreglar.
Gracias por ser metáfora de los latidos sin palabras.
Besos con olor a mandarinas (aunque ya los he regalado antes)
¡como relaja lo
que has escrito!
Me da sensación
de tranquilidad.
Precioso, deberíamos todos pensar en esto y escondernos en un rinconcito para seguir tus palabras al pie de la letra.
Magnífico!
Me levanto cada día mustía como una rosa deshojada por el doloroso viento helado en una noche de invierno.
Camino descalza hacía el baño clavándome en los pies los trocitos de cristales de una taza que ayer rompí y no tuve ganas de recoger pero el dolor no importa.
Huele a humo de tabaco y el aire está viciado.
No tengo ganas de más que de volver a la cama, pero antes necesito beber agua, ni si quiera limpia por la mala depuración de las cañerias,pero me carraspea tanto la garganta de haber fumado y me duele tanto la cabeza de
la resaca que necesito un trago de ese liquido que fluye semitransparente.
El día está nublado pero las noches son casi todas iguales, pasaré un día más fingiendo estar viva como fingen los demás pero cuando caiga el sol caeré yo en las nuevas tentaciones que me brindan copas, humo y polvo por qué sólo así se evadirme de ese mundo de algodón de azucar que pintán los alienados en una felicidad fabricada por quienes controlan lo que debe y no debe gustar.
La almohada está empapada en sudor cuando vuelvo a la cama y antes de arrojarla al suelo veo el charco de vomito de cuando regresé a casa.
Me da igual, hoy sólo quiero dormir.