Por tu eterna promesa
No te amo por tus avenidas, ni por tus monumentos, ni por tu historia.
Te amo porque eres imprevisible y leal. Por tu originalidad, por tus contradicciones, por tu confianza.
Te amo por tus cambios de estación, por tu olor, por tu alegría, por tus novedades, por tu locura, por tu firmeza.
No te amo por tus logros, ni por tu imagen. Te amo por tu dolor, por tus heridas, por tu voluntad.
A veces me irritas, me cansas, me aburres, pero cuánto te echo de menos si no te tengo, qué orgullo siento por conocer tu interior, tu complejidad, tu riqueza.
Te amo porque haces que quiera inventarte cada día, descubrirte, explorarte.
Te amo porque me acompañas siempre, a veces en silencio, a veces como protagonista.
Te amo porque todavía consigo perderme en tí, porque eres inacabable, inagotable, persistente.
Te amo porque haces que mis mejores y peores momentos sean contigo.
Te amo por tu eterna promesa.
clubfolio dijo
Si es una ciudad...puede ser Madrid?? Bueno, si fuera así la relación amor-odio sería comprensible. Si no es una ciudad...que te disfrute!!!
Un beso.
13 Febrero 2006 | 12:32 PM